Biosorventes de Cáñamo para la descontaminación y purificación del agua

By Ricardo Martinez Rivadeneira

Los metales pesados tóxicos (como el cromo, el cadmio y el cobalto) son los principales contaminantes de las reservas de agua dulce. La mayoría de los metales pesados son de naturaleza no biodegradable, altamente tóxicos y cancerígenos, y causan efectos tóxicos en el ecosistema, así como en humanos y animales.

Por lo tanto, la importancia de la mejora de la calidad del agua es esencial en la vida y aumenta continuamente la necesidad de la eliminación de metales pesados de las aguas residuales, aunque la vía de los métodos químicos es muy costosa, se requieren otros métodos.

Uno de ellos, es la biosorción que se define como la eliminación de metales pesados de las aguas residuales mediante material biológico, incluida la biomasa viva y muerta de los desechos agrícolas y forestales. Es un método que está ampliamente disponible, económico, preferido, eficaz, conveniente, fácil, prometedor, renovable y ecológico.

La celulosa es un excelente candidato para la fabricación de biosorventes lignocelulósicos, debido a su buena disponibilidad, capacidad de renovación y biodegradabilidad, aplicabilidad, cumplimiento de la relación costo-beneficio, y renovabilidad.

El término “biosorbente” incluye el uso de biomasa muerta (como fibras, turba y cáscaras), así como plantas y bacterias vivas como absorbentes, se pueden dividir en dos categorías: microorganismos vivos o muertos, como bacterias, hongos, algas y subproductos de las industrias alimentaria, agrícola y forestal, como: fibras de agave, fibras de cáñamo o coco.

Históricamente, la turba ha sido el biosorbente más estudiado y exitoso, sin embargo, la turba es un recurso limitado que requiere miles de años para desarrollarse y acumularse antes de la cosecha.

Otra alternativa reciente, es la utilización del cáñamo como biosorbente. Las fibras de cáñamo son competitivas frente a otros adsorbentes fibrosos, siendo adecuadas para su uso como material de filtro de sorción en el tratamiento de aguas residuales.

El desempeño del cáñamo como sorbente se basa en sus notables características fundamentales: bajo costo, disponibilidad, alta resistencia mecánica y porosidad, carácter hidrofílico, sorción rápida, tolerancia a estructuras biológicas, facilidad de funcionalización, posibilidad de ser utilizado como fibras y filtros.

Las investigaciones preliminares han demostrado que las fibras cortas de cáñamo tienen un alto potencial de absorción de iones de metales pesados de soluciones acuosas, así como la eliminación de pesticidas, en la purificación del agua.

Se han probado biosorventes de cáñamo para eliminar metales pesados como: Al, Cd, Co, Cr, Cu, Fe, Mn, Ni, Pb y Zn, en soluciones acuosas monometálicas o en efluentes policontaminados.

Fuente Bibliográfica:

Es posible consultar la revisión bibliográfica realizada por Cenicañamo en ResearchGate:

https://www.researchgate.net/publication/377498482_Revision_bibliografica_sobre_Biosorventes_de_Canamo